martes, 18 de mayo de 2010

En el peor momento.

Quiero que mi pelo vuelva a crecer. Y con el mis ilusiones, mis esperanzas y mis anhelos. ¿Cual es el pecado tan grande que cometí? ¿Querer? ¿Abrir mi corazón? ¿Abrir mis piernas? ¿Si no hubiera abierto mis piernas, seria menos el dolor?
El corazón se me va a deshacer de tanto dolor, es como si me hubieran echado acido muriático. Siento como se caen las paredes de este, como la aorta se desprende, como solo quedan unas cuantas venas que me ayudan a vivir. Ya me duele el hígado, el páncreas y los pulmones, comienzo a creer que los demás órganos pronto dejaran de funcionar, y que me transformare en un zombie, porque no podré morir, no me quiero morir, no puedo morir.